Estrategias de Evaluación Formativa


Todo docente, frente a sus estudiantes tiene un rol esencial, de marcas la diferencia en su modo de llevar su sesión de aprendizaje, poniendo en práctica diferentes estrategias de enseñanza para que tus estudiantes
aprendan más y de mejor manera.

Entre las principales podemos mencionar por ejemplo: Que se involucren, y sean partícipes o se cuestionen con oportunidades de aprendizaje tan simples como una pregunta que los sorprenda o una inolvidable salida a terreno; así como utilizando estrategias de evaluación que permiten monitorear cómo lo están haciendo, en qué van o quién necesita más apoyo, utilizando esa información para mejorar el proceso de enseñanza.

Todo esto, lo entendemos como Estrategias de Evaluación Formativa. Como valoramos las diferentes experiencias que existen en la realidad escolar de nuestro país, hemos hecho un intento por recopilar algunas estrategias de evaluación formativa que funcionan en diferentes contextos, pues estimulan y desarrollan en distintas direcciones los aprendizajes de los estudiantes.

El presente material consiste en una selección de once estrategias de evaluación formativaque apuntan a evidenciar, en diferentes momentos y de variadas maneras, el aprendizaje de los estudiantes. Son herramientas prácticas, concretas, sencillas, y adaptables a distintos contextos y actividades; y buscan promover los diferentes procesos involucrados con la evaluación formativa, entre ellos:

Al implementar alguna de estas estrategias de evaluación formativa es fundamental tener en consideración los siguientes principios orientadores:

  • Nueva reglas: al implementar una estrategia evaluativa será necesario dar a conocer a los estudiantes que significará cambiar algunas reglas. Por ejemplo, con la estrategia Palitos con nombre, que incentiva la selección aleatoria, deberemos acostumbrarnos a que ya no será necesario levantar la mano para dar una respuesta.
  • Dar tiempo: también es bueno hacer consciente la importancia de dar un tiempo de espera después de hacer preguntas. Por ejemplo, al formular una pregunta se recomienda esperar al menos 10 segundos. Esto permite que los estudiantes procesen la información y formulen conceptos. Además, respeta el ritmo de cada uno y les otorga tiempo para buscar soluciones y procesar sus respuestas.
  • Valorar los procesos: algunas estrategias promueven instancias para que puedan identificar las formas en que los estudiantes están procesando y organizando la nueva información y que reflexionen sobre su propio proceso de aprendizaje. Además del uso de estrategias, se sugiere incorporar preguntas como por ejemplo, ¿por qué pensaste eso? o ¿cómo llegaste a la respuesta?

Poner atención a estos principios orientadores al implementar las estrategias de evaluación formativa impactará en la cultura de evaluación de la escuela. Esta mirada invita a comprender que en una clase con foco en los estudiantes, la evaluación y la enseñanza van de la mano, y esto permite reunir información sobre el aprendizaje y facilita el seguimiento de los estudiantes en función de cómo progresar para poder realizar modificaciones y ajustes a la enseñanza. En este contexto, te proponemos algunas preguntas que sirven para reflexionar sobre los objetivos de evaluación:

• ¿Qué meta de aprendizaje quiero evaluar?
• ¿Cómo y cuándo voy a evaluar?
• ¿Cuáles son los criterios de evaluación que demostrarán que mis estudiantes han logrado la meta?
• ¿Qué evidencias necesito para demostrar que mis estudiantes han logrado las metas que estoy evaluando?
• ¿Qué voy a hacer con los resultados?

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